30 julio 2009

Haiku V


"El ruiseñor,
visto raramente,

ha venido dos veces hoy"


Matsuo Bashō


29 julio 2009

Richard Bach




"Tu ignorancia

es directamente proporcional

a la medida en que crees en la

injusticia
y la tragedia.

Lo que la oruga interpreta

como el fin del mundo

es lo que su dueño denomina

mariposa"


Richard Bach
"Ilusiones"

La mirada del amor


El rey estaba enamorado de Sabrina: una mujer de baja condición a la que el rey había hecho su última esposa.

Una tarde, mientras el rey estaba de cacería, llegó un mensajero para avisar que la madre de Sabrina estaba enferma. Pese a que existía la prohibición de usar el carruaje personal del rey (falta que era pagada con la cabeza), Sabrina subió al carruaje y corrió junto a su madre.

A su regreso, el rey fue informado de la situación.

-¿No es maravillosa?-dijo-Esto es verdaderamente amor filial. No le importó su vida para cuidar a su madre!! Es maravillosa!

Cierto día, mientras Sabrina estaba sentada en el jardín del palacio comiendo fruta, llegó el rey. La princesa lo saludó y luego le dio un mordisco al último durazno que quedaba en la canasta.

-¡Parecen ricos!-dijo el rey.

-Lo son- dijo la princesa y alargando la mano le cedió a su amado el último durazno.

-¡Cuánto me ama!-comentó después el rey-, Renunció a su propio placer, para darme el último durazno de la canasta.¿no es fantástica?

Pasaron algunos años y vaya a saber por qué, el amor y la pasión desaparecieron del corazón del rey.

Sentado con su amigo más confidente, le decía:

-Nunca se portó como una reina…¿acaso no desafió mi investidura usando mi carruaje? Es más, recuerdo que un día me dio a comer una fruta mordida.

26 cuentos para pensar de Jorge Bucay

28 julio 2009

Haiku IV


"No lo olvides:
caminamos por el infierno,
contemplando flores"

Matsuo Bashō

27 julio 2009

¡Y tenía corazón!


Pues claro, ¿qué pensabas?


Título: ¡Y tenía corazón! (Anatomía del corazón)
Enrique Simonet y Lombardo (1863-1927)
Óleo sobre lienzo.
177 x 291 cm.
1890.
Museo de Málaga

24 julio 2009

Haiku III

Brian Weiss

Para alguien con una comprensión limitada, incluso las cosas más pequeñas pueden significar el fin del mundo. Sin embargo, para un alma que es consciente de su inmensidad, las soluciones resultan más fáciles. El alma nunca se encuentra atrapada o sin esperanza, porque la vida es demasiado importante para rendirse a la infelicidad y la desesperación.
Brian Weiss

UNA BRIZNA DE HIERBA



Una brizna de hierba dijo a una hoja caída de un árbol en otoño:

-¡Cuánto ruido haces al caer! Espantas todos mis sueños de invierno.

La hoja replicó indignada:

-¡Tú, nacida en lo bajo y habitante de lo bajo, eres insignificante e incapaz de cantar! ¡Tú no vives en las alturas y no puedes reconocer el sonido de una canción!

La hoja de otoño cayó en tierra y se durmió. Y cuando llegó la primavera despertó nuevamente de su sueño y era una brizna de hierba.

Y cuando llegó el otoño, y fue presa de su sueño invernal, flotando en el aire empezaron a caerle las hojas encima. Murmuró para sí misma:

-¡Oh, estas hojas de otoño! ¡Hacen tanto ruido! ¡Espantan todos mis sueños de invierno!

Khalil Gibrán

LA INOCENCIA



Hace es esto algún tiempo, el buen Dios se encerró en el taller de “bricolage” de los sueños. Y divertido, se puso a enredar con la palabra INOCENCIA. Y jugando, se le ocurrió separar las letras. ¡Oh maravilla! De pronto, cada una cobró vida propia. Y fueron transformándose.


Así, la I, sonriente, apareció como la “Ingenuidad”.


La N, previa reverencia, se identificó como la “Nobleza”.


La O, abriendo sus redondos ojos, dijo ser el “Olvido”, aunque no estaba muy segura.


La C se inclinó hacia el Creador y observó. Y Dios sonrió complacido: era la “Curiosidad”.


La E tendió su mano y estrechó la de Dios. “Soy la Espontaneidad”, dijo.


La segunda N miró hacia arriba. Y Dios, olvidando el protocolo, la tomó en brazos, estampándole un sonoro beso. Después de todo había adoptado la forma más querida, la de un “Niño”.


La segunda C fue la única que se presentó desnuda. Era la “Confianza”.


La segunda I, aupándose sobre los descalzos dedos de los pies, se adelantó a los pensamientos de Dios. “Mi nombre –susurró- es Intuición”.



Por último, la A, convertida en espejo, reflejó el “Asombro” de Dios.


Y Dios, feliz, sopló con fuerza. Y las letras se dispersaron por todo lo creado.


Y guiñando un ojo a los superuniversos, dejó caer, como quien no quiere la cosa:


- “Ahí va mi secreto. Aquel que consiga reunirlas, poseerá la INOCENCIA”.


Juan José Benítez

“Mágica Fe” (1995)



23 julio 2009

Haiku II



"Sonríe el Sol
La mariposa vuela
de flor en flor"


Autor:Adgar Norabuena

Jorge Bucay



En palabras del propio autor, ésta es la manera de definir el amor entre dos amigos, el amor entre hermanos, el amor entre padres e hijos, el amor en una pareja, el amor...

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.
Quiero que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que HOY cuentas conmigo...

Sin condiciones.

Jorge M. Bucay




Extraído del prólogo del libro "Cartas para Claudia" de Jorge Bucay

22 julio 2009

Refrescante

Para refrescarnos un poco, que estas temperaturas derriten a cualquiera...


20 julio 2009

OM MANI PADME HUM

El poder que encierran las palabras es infinito. Con ellas podemos hacer que alguien se sienta bien, transmitirle amor, aceptación y apoyo pero también podemos lastimarle.

Om Mani Padme Hum. El mantra de la compasión bien entendida.

Para las personas a las que amo,
para mis adversarios,
para mí.


Meditación
Paciencia
Disciplina
Sabiduría
Generosidad
Diligencia
Compasión
Ecuanimidad
Dicha


Voz: Deva Premal

Haiku I


"Mi tejado y mi casa han ardido.
Ya nada me oculta la luna que brilla"

Haiku japonés

EL PLANTADOR DE DATILES


En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Elihau de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.

Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Elihau transpirando, mientras parecía cavar en la arena.

—¿Qué tal anciano? La paz sea contigo.

—Contigo –contestó Elihau sin dejar su tarea.

—¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?

—Siembro –contestó el viejo.

—¿Qué siembras aquí, Elihau?

—Dátiles –respondió Elihau mientras señalaba a su alrededor el palmar.

—¡Dátiles! –repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez comprensivamente—. El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.

—No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos...

—Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?

—No sé... sesenta, setenta, ochenta, no sé... lo he olvidado... pero eso ¿qué importa?

—Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años de crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.

—Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar estos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto... y aunque sólo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.

—Me has dado una gran lección, Elihau, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste –y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.

—Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto, y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.

—Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.

—Y a veces pasa esto –siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas—: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no sólo una, sino dos veces.

—Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte...


"Recuentos para Demián
"
Jorge Bucay

17 julio 2009

El alquimista

Bambi y Tambor

Realmente existen!
Y me han llegado desde Argentina








14 julio 2009

Juego de niños

Martes y trece parodiando el concurso que algunos veíamos hace veinte años.
Es la tercera vez que lo veo, me siento algo vieja pero todavía me estoy riendo...

Og Mandino

Uno de tantos fragmentos de libros con los que tengo tapizada la puerta de mi habitación y que me ayudan a comenzar cada día (lo que resulta tan difícil a veces...):




"La fuerza muscular podrá partir un escudo y aún destruir la vida, pero sólo el poder invisible del amor puede abrir el corazón del hombre"

Saludaré este día con amor en mi corazón.

¿Y cómo lo haré? De aquí en adelante contemplaré todas las cosas con amor y naceré de nuevo. Amaré al sol porque me calienta los huesos; pero también amaré la lluvia porque purifica mi espíritu. Amaré la luz porque me señala el camino; pero también amaré la oscuridad porque me enseña las estrellas. Acogeré la felicidad porque engrandece mi corazón; pero también soportaré la tristeza porque descubre mi alma. Reconoceré la recompensa porque constituye mi pago; pero también daré acogida a los obstáculos porque constituyen para mí un desafío.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

Og Mandino
"EL VENDEDOR MÁS GRANDE DEL MUNDO"
Pergamino número dos

13 julio 2009

El tiempo




Dos generaciones menos
dos generaciones más
Fechas, tan sólo fechas
Yo estoy aquí, tú estabas allá
El pico y la pala, el hielo en los dedos
te estás jugando las manos...
El mundo se muere y tú sigues vivo
porque recuerdas tu piano
Compás por compás, en el frío del gueto
vas repasando el nocturno en Do Sostenido Menor de Chopin, en tu memoria
Si fueras tu nieto y yo fuera mi abuelo
quizás, tú contarías mi historia
Yo tengo tus mismas manos
Yo tengo tu misma historia
Yo pude haber sido el pianista del gueto de Varsovia
Dos generaciones menos,
dos generaciones más
Fechas, tan sólo fechas
Yo estoy aquí, tú estabas allá
Y el mundo no aprende nada, es analfabeto
y hoy suena tu piano, sólo que en otros guetos
Si yo estoy afuera y tú estabas adentro
fue sólo cuestión de lugar y de momento
Yo tengo tus mismas manos
Yo tengo tu misma historia
Yo pude haber sido el pianista del gueto de Varsovia
Dos generaciones menos
dos generaciones más
Fechas, tan sólo fechas
Yo estoy aquí, tú estabas allá


El pianista del Gueto de Varsovia
(Letra y música: Jorge Drexler) Basado en el relato autobiográfico
"El Pianista del Gueto de Varsovia" de Wladislaw Szpilman

03 julio 2009

El mundo en un grano de arena


" Para ver el mundo en un grano de arena,
Y el Cielo en una flor silvestre,
Abarca el infinito en la palma de tu mano
Y la eternidad en una hora.

Aquél que se liga a una alegría
Hace esfumar el fluir de la vida;
Aquél quien besa la joya cuando ésta cruza su camino
Vive en el amanecer de la eternidad. "

William Blake
"Para ver el mundo en un grano de arena"
Traducción extraída de "El Poder de la Palabra"

02 julio 2009

Pleito a la luz


He aquí que un día la oscuridad se percató de que la luz cada vez le estaba robando mayor espacio y decidió entonces ponerle un pleito. Tiempo después, llegó el día marcado para el juicio. La luz se personó en la sala antes de que lo hiciera la oscuridad. Llegaron los respectivos abogados y el juez. Transcurrió el tiempo, pero la oscuridad no se presentaba. Todos esperaron pacientemente, pero la oscuridad no aparecía. Finalmente, harto el juez y constatando que la parte demandante no acudía, falló a favor de la luz. ¿Qué había sucedido? ¿Cómo era posible que la oscuridad hubiera puesto un pleito y no se hubiera presentado? Nadie salía de su asombro, aunque la explicación era sencilla: la oscuridad estaba fuera de la sala, pero no se atrevió a entrar porque sabía que sería en el acto disipada por la luz.

*El Maestro dice: La luz es consciencia y sabiduría, en tanto que la oscuridad es ofuscación y estrechez de miras. Si te estableces en la sabiduría, ¿hay lugar para la ofuscación?*

Título: Pleito a la luz
Autor: Ramiro Calle
Extraído del libro: "101 Cuentos clásicos de la India"

Una de aves

Como casi todos los cortos de Pixar, genial!

01 julio 2009

Y Alicia no es sólo para niños


- Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar -dijo el Gato-


- No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia-


- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes -dijo el Gato-


-... siempre que llegue a alguna parte -añadió Alicia como explicación-


- ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte -aseguró el Gato-, si caminas lo suficiente!






-¿Qué clase de gente vive por aquí?
-En esta dirección -dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha- vive un Sombrerero. Y en esta dirección -e hizo un gesto con la otra pata- vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.
-Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca --protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar --repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.
Alicia pensó que esto no demostraba nada. Sin embargo, continuó con sus preguntas:
-¿Y cómo sabes que tú estás loco?
-Para empezar -repuso el Gato-, los perros no están locos. ¿De acuerdo?
-Supongo que sí -concedió Alicia.
-Muy bien. Pues en tal caso --siguió su razonamiento el Gato-, ya sabes que los perros gruñen cuando están enfadados, y mueven la cola cuando están contentos. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco.

Vestiduras


Cierto día la Belleza y la Fealdad se encontraron a orillas del mar. Y se dijeron:

-Bañémonos en el mar.

Entonces se desnudaron, y nadaron en el agua. Instantes más tarde la Fealdad volvió a la costa y se vistió con las ropas de Belleza. Luego partió.

La belleza también salió del mar, pero no halló sus vestiduras, y como era demasiado tímida para estar desnuda se vistió con la ropa de fealdad. Y la Belleza también siguió su camino.

Y hasta hoy día, hombres y mujeres confunden la una con la otra.

Sin embargo, hay algunos que contemplan el rostro de la Belleza y la reconocen aunque no lleve sus vestiduras. Y algunos otros que conocen el rostro de Fealdad, y sus falsas ropas no les engañan.

Khalil Gibrán
“El vagabundo”